El mercado inmobiliario brasileño

viernes, octubre 17, 2008
Publicado por Carlos Rivera

En esta ocasión quiero dedicar mi entrada del blog a uno de los mercados emergentes más interesantes del panorama internacional; este mercado no es otro que el brasileño. Podríamos dedicar muchas líneas a los datos de crecimiento del país y a los diferentes programas creados por el gobierno de Lula para impulsar diferentes sectores, incluyendo el turístico (que influye directamente sobre el mercado inmobiliario). No obstante, el objetivo de este blog es el de ofrecer nuestra visión sobre el mercado inmobiliario internacional mediante una lectura amena a la par que sencilla, por lo que animo a todos aquellos interesados en ampliar dicha información a que me lo solicitéis vía email.
Natal, capital del estado de Rio Grande do Norte


Desde la llegada al poder de Lula da Silva (parece que incluso en el actual panorama de crisis internacional) el crecimiento económico brasileño ha sido constante y se ha visto impulsado por programas como el PAC (Programa de aceleración del crecimiento). Esta situación ha provocado un aumento de la riqueza y por lo tanto de la clase media. Esta clase media, denominada “clase C” en Brasil, ha aumentado en 23 millones de habitantes en los últimos dos años (nada más y nada menos) según un estudio reciente.

No obstante, el que se puede considerar como factor clave para el aumento de la demanda de viviendas de primera residencia ha sido el acceso a los créditos hipotecarios para una parte importante de la sociedad. Desde 2005 se han tomado una serie de medidas para facilitar garantías de cobro a los bancos a la hora de ofrecer hipotecas a la población local. Hasta el momento, solo los más pudientes podían acceder al crédito. Pese a que el mercado financiero brasileño, en lo referido al mercado de las hipotecas para particulares, esta dando sus primeros pasos, lo cierto es que ya durante 2007 la concesión de créditos hipotecarios aumentó sensiblemente entre otras razones por la bajada de tipos desde el 25% anual en años anteriores hasta los porcentajes actuales que rondan el 13%. Los inversores particulares extranjeros sin embargo, todavía no tenemos acceso al mercado financiero, por lo que si estás interesado en comprar una vivienda en Brasil, deberás disponer de fondos propios o hipotecar un bien en nuestro país. No obstante, en la mayoría de los casos, los precios son muy asequibles lo que permite realizar inversiones sin desembolsar un capital importante.

Con todo lo dicho, he querido transmitir que el mercado Brasileño se encuentra en un buen momento para la inversión en primera vivienda, especialmente en las grandes ciudades pero de manera generalizada en todo el país.

Por otro lado tenemos el sector turístico. Muchos de nuestros clientes son jubilados españoles que buscan una vivienda para retirarse durante todo el año o cuanto menos, los meses más fríos de nuestro país. También pequeños inversores que quieren un apartamento o casa en un destino diferente y con buen clima para disfrutar las vacaciones y el resto del año obtener unos rendimientos por el alquiler. Si ésta es tu idea, Brasil es una opción muy interesante. El Nordeste del país, región en la que estamos especializados, ofrece un clima magnífico durante todo el año, libre de huracanes y otras catástrofes naturales, el precio de la vivienda es barato todavía, lo es más el coste de vida y la gente es por lo general, amable. A diferencia de las grandes ciudades del sur donde queda mucho trabajo por hacer en cuestiones de seguridad, el Nordeste brasileño es un lugar tranquilo donde, tomando las precauciones razonables, se puede disfrutar de la vida sin miedo por tu seguridad. Todo esto parece un texto de catálogo de viajes, pero es la pura realidad.

Obras del nuevo aeropuerto de Sao Gonçalo do Amarante


El segmento de turismo residencial también está pasando por un buen momento, ya que el gobierno brasileño está impulsando con fuerza este sector. Algunos de estos planes son el FUNGETUR y el PRODETUR que está promocionando sobremanera el crecimiento turístico brasileño. En este sentido, es muy importante mencionar que las costas brasileñas no solo viven del turista extranjero sino que existe una demanda interna de turismo de sol y playa. Aunque algunos no lo crean, el sur de Brasil tiene estaciones marcadas. En ciudades como Sao Paulo, la más grande y rica del país y una de las más grandes de todo el cono sur, durante el mes de julio pueden registrarse mínimas 10-12 grados. Esta situación genera una demanda local importante de zonas turísticas como el Nordeste, donde se podría decir que siempre es verano.

Construcción de la típica torre residencial brasileña


Evidentemente, este gran mercado da para mucho más pero creo que esta entrada del blog os puede servir como punto de partida. Espero que os guste.

Saludos

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